Nuevo: tus pacientes piden cita solos por WhatsApp. Se acabó cuadrar sesiones a mano. Mira cómo →
Para psicólogos · Todo por WhatsApp, sin apps

Que tu paciente haga lo que pautas, también entre sesiones.

Tú le dices a Marthina la pauta por WhatsApp, como hablando. Ella se la recuerda a tu paciente cada día, le insiste si se le olvida, le resuelve dudas con tu material y te cuenta qué ha cumplido. Nadie instala ni aprende nada.

  • Pautas cumplidas · se las recuerda a su hora e insiste. Tú ves quién las hace, antes de cada sesión
  • Para pacientes que se olvidan de todo · no tienen que aprender nada: contestan como les sale, con un toque o un audio
  • Y sus citas, por WhatsApp · piden cita solos viendo tus huecos libres, se la recuerda el día antes y te avisa si no puede venir

⏱️ Tu trabajo: un audio de 20 segundos al acabar la sesión. Lo demás lo hace Marthina.

19,99 € + IVA al mes · Tus pacientes, gratis · Sin permanencia
Marthina
Marthinaen línea
Tú, a Marthina · 18:40
Para Laura, de lunes a viernes a las 22:00: 10 minutos de respiración. Y su próxima cita, el jueves a las 17:00
✅ Pauta enviada y cita apuntada. Te diré si la hace.
En el WhatsApp de Laura · miércoles
📅 Mañana tienes cita con Candela
Jueves a las 17:00. ¿Vienes?
✅ Confirmo❌ No puedo ir
22:00
🩺 Pauta de Candela
10 minutos de respiración antes de dormir.
✅ Hecho⏰ Luego

Entre sesión y sesión es donde se pierde todo.

Las tareas se quedan en la consulta

Sale motivado de la sesión, y a los dos días ya no se acuerda. Con TDAH, todavía más.

No sabes qué ha pasado en la semana

Llegas a la sesión con un «más o menos lo he hecho» y pierdes los primeros minutos averiguándolo.

Dudas a cualquier hora

«¿Cómo era lo de la respiración?» Ya se lo explicaste, pero no lo tiene a mano cuando le hace falta.

Tu agenda, en su WhatsApp

Se acabó cuadrar sesiones por WhatsApp. Tus pacientes cogen hora solos.

Le dices a Marthina tu horario una vez y te da un enlace. Tu paciente lo toca, ve tus huecos libres y elige. Tú no contestas ni un mensaje.

  1. 1Le dices tu horario«Atiendo de lunes a jueves de 9 a 14 y de 16 a 20, sesiones de 50 minutos.»
  2. 2Pones tu enlaceEn tu Instagram, tu web, tu ficha de Google o tu firma. O se lo reenvías a un paciente.
  3. 3Tu agenda se llena solaTus pacientes cogen hora sin llamarte. A ti te llega el aviso.
  • Nunca le ofrece una hora que choque con tu calendario ni con otra sesión
  • A ti te llega el aviso de cada cita nueva
  • Si no puede ir, se lo dice a Marthina («no puedo el martes») y tienes el hueco libre al momento. Si quiere cambiarla, elige otra hora él solo
  • Pon el enlace en tu web, tu Instagram o tu firma de correo
Tu paciente, en su WhatsApp
Quiero cita
📅 Cita con Candela
Estos son sus próximos huecos libres:
mar 27 oct · 10:00mié 28 oct · 17:00jue 29 oct · 09:00
✅ Cita reservada con Candela: martes 27 a las 10:00. Te la recordaré el día antes.
Y a ti, en tu WhatsApp
📅 Nueva cita online: Laura, martes 27 a las 10:00.
¿Por qué WhatsApp y no una app?

Las apps, tus pacientes las dejan. WhatsApp lo abren cada día.

Tu paciente descarga la app el día de la sesión y a la semana ya no la abre. Sobre todo si le cuesta organizarse, como a quien tiene TDAH. Marthina no le pide nada nuevo: le llega donde ya está.

Hay que descargarla y hacerse una cuenta.
Ya la tiene: es WhatsApp. Toca tu enlace y listo.
Se queda en una carpeta del móvil y deja de abrirla.
Le llega a su chat de siempre, el que abre cada día.
Sus avisos se pierden entre cientos de notificaciones.
Es un mensaje, como el de una persona, con un botón de Hecho.
Hay que rellenar formularios y pantallas.
Contesta como quiera: un toque, unas palabras o un audio.
Si tiene una duda, la app no le responde.
Le pregunta a Marthina y ella le contesta con tu material.
¿Ya escribes a tus pacientes por WhatsApp?

Lo que hoy haces a mano, Marthina lo hace sola.

Con todos tus pacientes a la vez, y diciéndote quién lo ha cumplido.

Te acuerdas de escribir a cada paciente, uno por uno.
Lo dices una vez y Marthina se lo recuerda sola, a su hora, e insiste si no lo hace.
Para saber si lo ha hecho, tienes que preguntárselo.
Ves quién lo ha cumplido, semana a semana, sin preguntar a nadie.
Las dudas te llegan a tu WhatsApp, a cualquier hora.
Marthina las contesta con tu material. Tu WhatsApp queda para lo importante.
Llegas a la sesión buscando en el chat qué pasó.
Llegas con su informe: qué ha hecho y qué no.
Con 30 pacientes, es mucho trabajo.
Con 30 pacientes, te cuesta lo mismo que con 3.
¿Otra cosa más que hacer?

No es más trabajo. Es menos.

No hay que aprender ningún programa ni rellenar nada. Le hablas a Marthina por WhatsApp, como a una compañera, y ella hace el resto.

Al acabar la sesión20 segundos

Le mandas un audio o un mensaje con la pauta: «para Laura, cada noche a las 22:00, respiración 10 minutos». Lo que ya le has dicho en consulta.

Durante la semanaNada

Marthina se lo recuerda, le insiste si no lo hace y contesta sus dudas con tu material. Tú no tienes que escribir a nadie.

Antes de la siguiente sesión1 minuto

Le escribes «informe de Laura» y ves qué ha hecho y qué no. Empiezas la sesión sabiendo dónde está.

Y te ahorras lo que hoy sí te quita tiempo: escribir a cada paciente para recordárselo, preguntarle si lo ha hecho y contestar las mismas dudas fuera de horario.

Cómo funciona

Tres pasos. Todo por WhatsApp.

1

Conectas a tus pacientes

Marthina te da un enlace de tu consulta. Se lo reenvías, tu paciente lo toca y ya está conectado. Sin cuentas ni contraseñas.

2

Le dices la pauta, como hablando

«Para Laura, de lunes a viernes a las 22:00: 10 minutos de respiración antes de dormir.» Ella la acepta con un toque y Marthina se la recuerda, con un botón de Hecho. Si no la hace, le insiste.

3

Ves cómo va

Antes de la sesión le escribes a Marthina «informe de Laura» y te contesta qué ha cumplido cada semana. Si lo prefieres en grande, también lo tienes en un panel en el ordenador.

Tu material, trabajando por ti

Son las 23:00 y tu paciente tiene una duda. Le contesta tu material, no tú.

Las guías, ejercicios y registros que ya usas en consulta, disponibles para tu paciente a cualquier hora, en su WhatsApp. Cuando le surge una duda en casa, se la pregunta a Marthina y ella le responde con lo que pone en tu material.

Dejas de contestar lo mismo una y otra vez

«¿Cómo era lo de la respiración?», «¿qué hago si se bloquea?». Ya lo explicaste en sesión y está en tu guía: Marthina se lo recuerda, a la hora que sea.

Tu forma de trabajar, también en casa

No le da consejos genéricos de internet. Le responde con tus pautas y tus palabras, así que lo que oye en casa es coherente con lo que trabajáis en consulta.

Si no está en tu material, no se lo inventa

Si le pregunta algo que tu material no recoge, Marthina se lo dice y no improvisa. Eso lo habláis vosotros en la próxima sesión.

Tú decides quién tiene qué

Un material para un paciente o para todos. Y cuando ya no toque, se lo quitas con una frase: «quítale a Laura la guía del sueño».

Tú, en tu WhatsApp
📎 Guía de higiene del sueño.pdf · para Laura
📚 La tiene Laura. Me puede preguntar por WhatsApp y le contesto con tu material, sin inventar nada.
Laura, a las 23:10
🩺 Candela te ha pasado: Guía de higiene del sueño. Pregúntame lo que quieras de ahí.
¿Puedo mirar el móvil en la cama?
Según la guía, mejor dejarlo fuera del dormitorio una hora antes de dormir. 📵
¿Y si me despierto a las 4?
La guía dice que si no te duermes en unos 20 minutos, te levantes y hagas algo tranquilo con poca luz hasta tener sueño. 🌙
Cómo se hace
  1. 1. Le mandas a Marthina el PDF o una foto del papel.
  2. 2. Escribes debajo para quién es: «para Laura» o «para todos mis pacientes».
  3. 3. Listo. A tu paciente le llega un aviso y ya puede preguntar.

«Tengo TDAH. Salía de terapia con todo clarísimo, y a los dos días se me había olvidado. Por eso hice Marthina.»

Carlos, fundador de Marthina

Solo ves tus pautas

Ves si tu paciente ha cumplido lo que le pautas. Lo demás que le cuente a Marthina es suyo. La única excepción: si escribe algo que indique riesgo para su vida, le da el 024 y te avisa.

Nada que instalar

Ni tú ni tu paciente. Funciona en el WhatsApp que ya usáis, y el panel se abre en cualquier navegador.

No sustituye tu programa

Sigue usando el que tengas para citas e historias. Marthina es lo que hace que tus pautas se cumplan en casa.

No usamos los datos para entrenar modelos de IA ni para publicidad. Empresa europea, bajo el RGPD. Tus pacientes pueden borrar sus datos cuando quieran.

Menos que media sesión.

Marthina Consulta
19,99 €/mes + IVA
  • Hasta 50 pacientes conectados
  • Para tus pacientes, gratis
  • Pautas con recordatorio, insistencia y botón de Hecho
  • Tu material, contestando sus dudas a cualquier hora
  • Informe semanal de cada paciente y panel en el ordenador
  • Tus pacientes piden cita solos, viendo tus huecos libres
  • Recordatorio de cita con confirmación, y aviso si cancelan
  • Sin permanencia
Empezar con mis pacientes¿Más de 50 pacientes o un centro? Escríbenos y lo vemos.

Preguntas frecuentes

¿Mi paciente tiene que instalar algo?

No. Marthina es un contacto de WhatsApp. Toca tu enlace, envía el mensaje y ya recibe tus pautas. No hay app, ni cuenta, ni contraseña.

¿Cuánto le cuesta a mi paciente?

Nada. Pagas tú: 19,99 € + IVA al mes, con hasta 50 pacientes conectados. Para tus pacientes es gratis recibir tus pautas y tu material.

¿Veo lo que mi paciente habla con Marthina?

No. Solo ves tus pautas y si las ha cumplido. Lo demás que tu paciente le cuente a Marthina es suyo.

¿Y si mi paciente escribe algo grave, como que no quiere seguir?

Marthina no hace de terapeuta. Si detecta un mensaje que puede indicar riesgo para su vida, le contesta con un mensaje fijo con el 024 (atención a la conducta suicida) y el 112, y te avisa a ti en ese momento. No valora ni da consejos: eso lo decides tú. Tu paciente lo sabe desde el primer día.

Ya escribo a mis pacientes por WhatsApp. ¿Qué cambia?

Que dejas de hacerlo a mano. Le dices la pauta una vez y Marthina se la recuerda a su hora, le insiste si no la hace, contesta sus dudas con tu material y te dice quién la ha cumplido. Con 30 pacientes te cuesta lo mismo que con 3, y tu WhatsApp queda para lo importante.

Ya uso una app para las tareas de mis pacientes. ¿Qué cambia?

Que tu paciente no tiene que abrir nada. Las apps hay que descargarlas, recordar abrirlas y rellenarlas, y muchos pacientes las dejan a los pocos días. Marthina le escribe en su WhatsApp, le insiste si no lo hace, entiende lo que responde con sus palabras y contesta sus dudas con tu material.

¿Puede recordar las citas a mis pacientes?

Sí. Le dices a Marthina «Laura, el jueves a las 17:00» y el día antes a Laura le llega un recordatorio con dos botones: «Confirmo» o «No puedo ir». Si no puede, te avisa al momento y tienes el hueco libre para otro paciente. Si conectas tu Google Calendar u Outlook, la cita aparece también allí.

¿Mis pacientes pueden pedir cita solos?

Sí. Le dices a Marthina tu horario una vez («atiendo de lunes a jueves de 9 a 14 y de 16 a 20, sesiones de 50 minutos») y te da un enlace. Tu paciente lo toca, ve tus huecos libres en su WhatsApp y elige uno. Nunca le ofrece una hora que choque con tu calendario. A ti te llega el aviso y a él se le recuerda el día antes. Si luego no puede ir, se lo dice a Marthina y la anula o la cambia él solo.

¿Tengo que dejar mi programa de la consulta?

No. Marthina no lleva historias clínicas. Es lo que hace que lo que pautas en tu consulta se cumpla en casa y que tus pacientes no se olviden de venir. Y si quieres, también te hace las facturas de tus pacientes.

¿Sirve con niños y adolescentes?

Sí. Con los más pequeños, la pauta llega a los padres; si el niño tiene móvil, le llega a él y los padres se enteran de si la ha hecho.

¿Puedo mandarles material?

Sí. Le mandas a Marthina un PDF o una foto y pones debajo para quién es: «para Laura» o «para todos mis pacientes». Les llega un aviso y pueden preguntarle dudas: les contesta solo con lo que pone en tu material.

¿No es más trabajo para mí?

No. Tu parte es mandarle a Marthina la pauta al acabar la sesión: un audio o un mensaje de unos segundos. Durante la semana no tienes que hacer nada, y antes de la siguiente sesión miras su informe en un minuto. A cambio, dejas de escribir a cada paciente para recordárselo y de contestar las mismas dudas.

¿Necesito saber de tecnología?

No. Todo se hace escribiéndole a Marthina por WhatsApp, como le escribirías a una compañera. Para empezar, escríbele «soy psicóloga» y ella te guía.

¿Tengo permanencia?

No. Lo pruebas, y si no te sirve, lo dejas cuando quieras.

Pruébalo con un paciente esta semana.

Escríbele a Marthina «soy psicóloga» y te lo deja listo en un minuto, hablando.